Sobre mi…
Hace mucho tiempo, demasiado como para no olvidar, casi le doy la vuelta al mundo. Por razones tan azarosas como afortunadas, cuando todavía no tenía edad ni capacidad de determinación sobre mi mismo, viví en un remoto paraje del Lejano Oriente: Entre 1974 y 1976, viajé por lugares tan desacostumbrados en lo adelante, que mi recuerdo, lógicamente, se niega a borrar. En el norte de la península coreana, conocí la marcada y puntual sucesión de las estaciones; el agua cristalizada donde seis meses después habría de encontrar un charco repleto de batracios. Cualquier metáfora que la naturaleza nos quiera dictar, sobre cualquier particular de este mundo, me fue dada a la temprana edad de siete años, y todavía la estoy desentrañando. De entonces para acá, he tratado de completar el trecho del planeta que no pude transitar en aquel entonces (el océano más profundo y extenso de la Tierra). Estudié en el Instituto Superior Pedagógico de la Habana; en La Academia de Artes Plásticas “San Alejandro”; y Antropología Cultural, en el Centro Nacional de Superación Para la Cultura, también en La Habana. He publicado mis dibujos en los más disímiles medios de prensa y libros; expuesto mi trabajo en los sitios más concurridos o inusuales; así como editado mis artículos sobre temas culturales, y poemas, en otros espacios. A estas alturas de mi vida, empiezo a sacar en claro algunas pistas de aquella lección inicial: Puede que complete, virtual o tácitamente, el arco de circunferencia que no pude recorrer hace más de treinta años, pero ello no bastará para hacerme una idea, ni remotamente aproximada, del mundo que somos; aunque sigo arando el mar por el fondo.

