Encuentro con el narrador, poeta y periodista, Félix Guerra Pulido.
Por: Amilkar Feria Flores
Originalmente publicado en El Caimán Barbudo.
Félix Guerra Pulido (que honor le hace a su nombre), es de esos felinos que todos los días perfecciona sus técnicas de acecho. Iniciado en las lides del periodismo en los años ´60, cuenta con 2 mil 500 trabajos publicados y más de 15 libros. Un día, no por azar, me reveló algunas de sus mañosas estrategias.
-¿Al llegar a los 70 años, cuando dedicaste 40 al periodismo, algo declinó o la caminata de años paga en vitalidad creadora?
F: No soy un imperio en decadencia, si es lo que preguntas.
Mi vida está marcada por el trabajo: cada día un poco y algunas mañanas algo más. A la rutina, contrarrutina. Vivimos en ciclos de recurrencias, sol y luna, almorzar y volver a almorzar. Contra ese horizonte de sucesos, el antídoto posible es imaginación y voluntad creativa. Dudar de lo que oyes y ves. Amar lo que oyes y ves. Vivir lo que vivas con los poros abiertos. Y lectura, mucha lectura.
No hay que parecerse a los imperios, que si declinan es para mejorar la Historia.




